Expertos y movimientos ciudadanos afirman que retrasar las elecciones en Libia permitirá a los dirigentes actuales seguir lesionando el interés general del país

Señalan que no lo hacen en beneficio de los ciudadanos, sino de sus propios intereses

M.J.D / Adeje

Numerosos expertos y movimientos ciudadanos libios afirman que los actuales dirigentes del país están intentando retrasar el proceso electoral, anunciado, entre otros, por Francia, para el período entre los meses de marzo y junio de este año, para evitar por un lado la inevitable victoria de Saif Al Islam, uno de los hijos de Gadafi y por el  momento la única salida política, social y económica que tiene el país y por otro, mantener los numerosos privilegios y demás prebendas que suponen por otro, la merma de las riquezas del país y el actual estado de inseguridad y de poca esperanza de conseguir alcanzar mayores cotas de desarrollo. 

Esta intención  de retrasar el proceso electoral ha caído como una bomba en todos aquellos ciudadanos que se han inscrito para votar y sobre todo en los que anhelan un cambio y una nueva senda para Libia que tiene en Saif Al Islam su proyección y su propósito. 

Saif Al Islam se mantiene por el momento en la más exquisita prudencia, porque no quiere entorpecer este proceso, pero ya su programa y su proyecto de país tiene a sus contrincantes políticos, bastante inquietos, por lo que están maniobrando para alargar al máximo el tiempo para la convocatoria electoral, pensando que así cansan a los ciudadanos y bajar las expectativas del hijo de Gadafi y por otro seguir manteniendo esos privilegios y esas actitudes tan poco solidarias con el desarrollo del país. 

Estos expertos y movimientos ciudadanos esperan que la comunidad internacional y la comunidad de países africanos hagan todo lo posible para que este proceso no se retrase e indiquen a los poderes actuales en Libia que no sería bueno mantener esta postura.

English version

Numerous experts and movements Libyan citizens say that the current leaders of the country are trying to delay the electoral process, announced, among others, by France, for the period between the months of March and June of this year, to avoid on the one hand the inevitable victory of Saif Al Islam, one of the sons of Gaddafi and for the moment the only political, social and economic solution that the country has and, on the other, maintain the numerous privileges and other perks that suppose on the other, the decline of the country's wealth and the current state of insecurity and little hope of achieving higher levels of development.

This intention to delay the electoral process has fallen like a bomb in all those citizens who have registered to vote and especially in those who yearn for a change and a new path for Libya that has in Saif Al Islam its projection and its purpose.

Saif Al Islam remains for the moment in the most exquisite prudence, because he does not want to hinder this process, but already his program and his country project has his political opponents, quite restless, so they are maneuvering to maximize the time for the electoral convocation, thinking that this way they tire the citizens and lower the expectations of the son of Gaddafi and on the other keep maintaining those privileges and those attitudes so little in solidarity with the development of the country.

These experts and citizen movements hope that the international community and the community of African countries will do everything possible so that this process is not delayed and indicate to the current powers in Libya that it would not be good to maintain this position.